a) Empresas, públicas o privadas, dedicadas a la valorización de residuos orgánicos y/o biodegradables procedentes de los sectores de interés (agro-alimentario, ganadero, domiciliario e industrial), que cuenten con tecnologías biológicas, para el tratamiento de tales residuos, susceptibles de ser optimizadas desde el punto de vista operativo y que demanden optimización de sus tratamientos actuales y/o alternativas de tratamiento.
b) Cualquier empresa que genere un residuo orgánico susceptible de
tratamiento biológico, cuyo destino actual sea otro incluyéndose la
habitual eliminación en vertedero. En este grupo de clientes
potenciales se pueden citar sectores industriales sin sistemas de
gestión de residuos implantados como, por ejemplo, el sector agrícola y
ganadero, que en Andalucía representa un mercado especialmente
importante.